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Lúmenes, lux y candelas: conoce cómo se mide la luz

September 15, 2026 by
Frida Montserrat Lagunas


La iluminación está presente en prácticamente todos los aspectos de nuestra vida, desde el interior de nuestros hogares hasta calles, parques, oficinas e instalaciones industriales. Sin embargo, al momento de elegir la luminaria adecuada para un proyecto, es común encontrarse con especificaciones técnicas que pueden generar dudas.

Seguramente has visto términos como lux, lúmenes o candelas en las fichas técnicas de un producto y te has preguntado qué significan o cuál es la diferencia entre ellos. Aunque están relacionados, cada uno mide un aspecto distinto de la luz y conocerlos puede marcar la diferencia entre seleccionar una luminaria adecuada o una que no cumpla con las necesidades del proyecto.


LUX


El lux (lx) es la unidad que mide la iluminancia, es decir, la cantidad de luz que llega a una superficie determinada. Un lux equivale a un lumen distribuido sobre un metro cuadrado (1 lx = 1 lm/m²).

En otras palabras, esta unidad indica cuánta luz recibe una superficie a cierta distancia de la fuente luminosa.

La cantidad de lux puede variar dependiendo de diferentes factores. Por ejemplo, una misma luminaria puede generar muchos lux cuando está instalada cerca del suelo y menos lux si se coloca a mayor altura, ya que la luz se distribuye sobre un área más amplia.

Para medir esta magnitud se utiliza un luxómetro, un instrumento equipado con un sensor que detecta la cantidad de luz incidente y la convierte en un valor preciso mostrado en su pantalla.

LUMEN


El lumen (lm) es la unidad que mide el flujo luminoso, es decir, la cantidad total de luz visible que emite una fuente.

En términos sencillos, los lúmenes indican cuánta luz produce una lámpara o luminaria. Mientras mayor sea el número de lúmenes, mayor será la cantidad de luz emitida.

Aunque los lúmenes y los lux están estrechamente relacionados, no representan lo mismo. Los lúmenes describen la luz que genera la fuente, mientras que los lux indican cuánta de esa luz llega a una superficie.

Debido a que el flujo luminoso puede verse influenciado por diversos factores durante su medición, este valor se determina en laboratorios especializados de iluminación, utilizando equipos calibrados y procedimientos estandarizados.

CANDELA


La candela (cd) es la unidad que mide  la cantidad de luz que una fuente emite en una dirección.

A diferencia de los lúmenes, que consideran la luz emitida en todas las direcciones, la candela se enfoca únicamente en una dirección determinada. Por ello, esta unidad es especialmente importante en aplicaciones donde es necesario controlar con precisión hacia dónde se dirige la luz, como en reflectores, luminarias viales y proyectores.

La intensidad luminosa se mide mediante un goniómetro, un equipo de laboratorio que registra la distribución de la luz en diferentes ángulos para generar la curva fotométrica de la luminaria.

La candela se expresa como: 1 cd = 1 lm/sr

donde sr representa el estereorradián*, la unidad que mide el ángulo sólido.
*El estereorradián es una medida de cómo se distribuye la luz sobre una superficie esférica imaginaria cuyo centro es la fuente de luz.

Una vez que conocemos y comprendemos estas tres unidades y cómo se relacionan entre sí, surge una pregunta clave: ¿Cuál debo considerar para mi proyecto?
La respuesta puede variar dependiendo de las necesidades específicas del proyecto, algo a tomar en cuenta es que se tiene que analizar las 3 para un resultado favorable.

Los lúmenes permiten conocer la cantidad total de luz que emite la luminaria, por lo que son útiles para comparar la capacidad de iluminación entre distintos modelos.

Los lux ayudan a determinar si el nivel de iluminación que llegará a una superficie será suficiente para la actividad que se realizará en el espacio. Por esta razón, son uno de los principales criterios al diseñar proyectos de iluminación.

Por su parte, las candelas muestran cómo se distribuye la luz y hacia dónde se dirige. Este valor es especialmente importante cuando se busca iluminar zonas específicas, controlar el deslumbramiento o garantizar una correcta cobertura.


Al considerar estos tres parámetros, podemos comprender mejor el comportamiento de una luminaria y seleccionar la solución que mejor se adapte a las características y necesidades de nuestro proyecto, obteniendo así un resultado de iluminación eficiente, funcional y adecuado para cada espacio.

Comprender estas diferencias permite comparar correctamente las especificaciones técnicas de una luminaria y seleccionar la opción más adecuada para cada aplicación, logrando espacios mejor iluminados, más eficientes y con el nivel de confort visual que cada proyecto requiere.

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